Los Pretores

CONCUBINATO: ¿qué derechos acuerda nuestra ley Argentina?

Escrito por lospretores 19-02-2011 en General. Comentarios (10)

A pedido de los lectores de Pretores, decidimos republicar este artículo de gran utilidida.

 

 

 

El concubinato o las uniones de hecho son “relaciones sexuales prolongadas, entre dos personas, que no están unidas por el vínculo matrimonial”[1]. Se trata entonces de uniones entre personas que cohabitan (viven juntos) de manera estable como si fueran un matrimonio. Sus elementos configurativos son entonces dos: la estabilidad (permanencia) y la posesión del estado conyugal (actuar como un matrimonio).

           

            En nuestro ordenamiento jurídico no se encuentra regulado este instituto, y es por ello que NO PUEDE SER EQUIPARADO AL MATRIMONIO, no importando la cantidad de años de convivencia que se posean. No obstante la ley y la jurisprudencia han reconocido ciertos derechos a los concubinos. Entre ellos podemos mencionar los más importantes:

 

·        Indemnización a la concubina del trabajador fallecido contrato de trabajo

·        Pensión para la concubina del trabajador fallecido

·        Derecho a permanencia en el inmueble tras el fallecimiento del concubino locatario

·        Ciertos beneficios previsionales: pensiones, obra social

 

Ahora bien, ya dejamos aclarado que las uniones de hechos no son consideradas como un matrimonio, tampoco en el momento de la disolución o ruptura de la convivencia le son aplicables los efectos legales que si se le atribuyen al matrimonio. Por ejemplo no existe sociedad conyugal alguna en las uniones de hecho, tampoco deben repartirse las ganancias obtenidas durante el matrimonio, entonces ¿cómo se resuelve la división de los bienes entre los concubinos?

 

Ante la disolución del vínculo cada concubino conserva los bienes que ya poseía, esto quiere decir que si se trata de bienes registrables (casas, autos) la propiedad la tendrá quién tiene a su nombre el bien en el registro correspondiente. Si en cambio los bienes adquiridos se hubiesen inscriptos de manera conjunta por los concubinos, esto es formando un condominio, se aplicarán sus reglas, y cada concubino tendrá derecho a la cuota parte que tenga en el condominio.

 

Lamentablemente en muchas ocasiones se producen injusticias, porque aunque ambos concubinos hayan contribuido a la compra de un bien, sucede que sólo uno lo inscribió a su nombre (habitualmente el hombre), dejando al otro sin derecho a reclamo alguno. Esto se debe a la falta de regulación del instituto en el Derecho Argentino. Estamos frente a situaciones de hecho que existen y frente a las cuáles el derecho debe darles una respuesta. Es por ello que abogamos por un cambio en nuestra legislación.

 

Ab. Sánchez Albornoz

Bravo & Sánchez Albornoz

Artigas 130,2ºpiso, Of. 1, Córdoba, Argentina

Tel: 0351 155445181


[1] Diccionario Manual Jurídico. Editorial Abeledo Perrot. 1994. Pág 201.

LA REPRESENTACIÓN EN JUICIO

Escrito por lospretores 16-02-2011 en General. Comentarios (4)

 

La representación en juicio

 

            La palabra representación contiene muchas definiciones, que si bien relacionadas, varían de acuerdo al ámbito en que ella se la utilice. A nosotros nos interesa ahora hablar de la representación desde un enfoque procesal: la representación para estar en juicio, y es así que señalamos que el art. 1448 del Código Civil expresa que consiste en que “...lo que una persona ejecuta a nombre de otra, estando facultada por ella o por la ley para representarla, produce respecto del representado iguales efectos que si hubiese contratado él mismo”.

            Es imprescindible señalar que nuestros ordenamientos procesales exigen a quiénes actúen ante los tribunales deberán hacerlo con la dirección técnica de abogados matriculados (art. 80 Código Procesal Civil y Comercial de Córdoba). Esto no sólo es un requisito para ingresar al juicio, sino también es un derecho de todos los justiciables, ya que es por demás aconsejable contar con el asesoramiento de un abogado de confianza a la hora de defender nuestros intereses.

            Dicha asistencia técnica, que ya señalamos es obligatoria, se concreta a través del instituto de la representación, representación que los representados (actores o demandados en el proceso civil) le otorgan a sus representantes (abogados matriculados en la jurisdicción correspondiente).

            La representación señalada puede llevarse a cabo a través de un patrocinio letrado o de un poder. El patrocinio letrado, implica el acompañamiento de un abogado en todos los actos procesales que se realicen en un proceso judicial, y se visualiza en la faz práctica a través de la firma del representado junto a la del representante en todos los escritos judiciales.

            La representación otorgada a través de poderes se denomina convencional, porque cada persona puede elegir de manera voluntaria quién representará sus intereses. Los poderes pueden ser de dos tipos:

·         Apud acta

·         Carta poder

El poder apud acta[1] es aquel mediante el cuál el representado le otorga los poderes de representación a un letrado en el mismo tribunal, ante el secretario del tribunal, que da fe del acto llevado a cabo en su presencia. En este sentido, un poder para pleitos faculta al abogado de una persona para que realice válidamente en nombre suyo todos los actos relativos a la tramitación de este procedimiento.

Por otro lado mencionamos que también existe un segundo tipo de poder llamado “carta poder”. La carta poder es aquel documento que le permite a una persona obrar en nombre de otra persona, en este caso el abogado obrará en nombre de su cliente. De alguna manera se trata de la delegación de la persona que crea el mencionado documento o carta poder, o sea el interesado, a aquella otra persona, que sería el representante, a quien él decide otorgarle nada más y nada menos que su poder a la hora de obrar.

Para finalizar queremos subrayar la importancia que ostenta la representación de nuestros intereses por un abogado matriculado y en el cual confiemos. La confianza es muy importante en la representación, porque el abogado que nos representará será quien haga valer nuestros derechos en juicio.

           

                                                                                            Ab. Silvana G. Sánchez Albornoz

                                                                                            M.P. 1-35799

                                                                                            C.S.J.N. T.503 F.693

                                                                                            Artigas 130, 2º piso, of 1

                                                                                            Córdoba - Argentina



[1] . Proviene del latín y significa  mediante acta, sobre acta, en el mismo expediente.